sábado, 3 de enero de 2009

Tu fría risa en la noche.

Vamos camino hacia el Adios. La noche, callada y fría ahora, nos mira. No verá esta vez destellos de ilusión en las Negritamiradas. En la oscuridad se escuchan los pasos y tu risa. También, si se escucha atentamente, un silencio, mi silencio. Los pasos, uno tras de otro, desenlazan nuestro destino. Tu risa, caritativo teatro que alza su telón para consolar a mi tristeza o quizás, solamente la transitoria locura exprimida de esa copa de vino... es todo tan absurdo ya. En mi cabeza se suceden los momentos en que con tu dulzura me inundabas, los recuerdos.. y busco tus ojos, intentano ver un eco de tristeza en ellos, pero no... Tus ojos ya no estan, se han ido, no los reconozco, te siento extraña. En la noche, entre besos robados, nos separamos, anhelo el calor de la copa de vino que no bebí y a cambio me llevo su sabor en tus besos. En silencio me alejo para siempre de Ti, mientras el eco de tu risa en la noche, danza en mi cabeza y llena mi corazón de vacío.