“El amor sólo da para sí mismo y solo toma de sí. El amor no posee nada y no quiere que alguien lo posea. Porque el amor se colma en el amor.”
Vivo en la realidad más absoluta, ya no sueño. Estoy herido, tocado y solo. Tengo la máxima conciencia de todo, la verdad más descarnada y una tristeza que lo inunda todo. Sólo a veces y quedandome exhausto, logro distraerla un poco.
No importa quien, ni cuando, ni donde, que más da, es irrelevante... El vacío, el oscuro y profundo vacío, sin ojos, sin rostros, sin sabores... sólo vacío y soledad que se diluye en todas las cosas de mi vida.
Mi suicida afán de darme y dar, dar hasta lo que sólo es para uno y regalarlo, dar y dar.. sólo dar... Quedarme sin fuerzas, hueco y a nadie ni siquiera le nace darme el abrazo que a gritos mi corazón pide... estupidos... nécios... no veis que no me queda nada! Ahora ya no... ya no lo quiero, ya no sería el abrazo que necesito..
Mi lugar es el vacío, el olvido. No quiero nada que no sea verdad, aunque sea tan triste como la mia. No quiero que nadie me la pinte de otro color, porque al menos es real.
No quiero remiendos, ni palabras bonitas, no quiero canciones de cuna, no quiero que nadie me de nada y asi nadie me lo quite.
martes, 10 de febrero de 2009
sábado, 3 de enero de 2009
Tu fría risa en la noche.
Vamos camino hacia el Adios. La noche, callada y fría ahora, nos mira. No verá esta vez destellos de ilusión en las
miradas. En la oscuridad se escuchan los pasos y tu risa. También, si se escucha atentamente, un silencio, mi silencio. Los pasos, uno tras de otro, desenlazan nuestro destino. Tu risa, caritativo teatro que alza su telón para consolar a mi tristeza o quizás, solamente la transitoria locura exprimida de esa copa de vino... es todo tan absurdo ya. En mi cabeza se suceden los momentos en que con tu dulzura me inundabas, los recuerdos.. y busco tus ojos, intentano ver un eco de tristeza en ellos, pero no... Tus ojos ya no estan, se han ido, no los reconozco, te siento extraña. En la noche, entre besos robados, nos separamos, anhelo el calor de la copa de vino que no bebí y a cambio me llevo su sabor en tus besos. En silencio me alejo para siempre de Ti, mientras el eco de tu risa en la noche, danza en mi cabeza y llena mi corazón de vacío.
miradas. En la oscuridad se escuchan los pasos y tu risa. También, si se escucha atentamente, un silencio, mi silencio. Los pasos, uno tras de otro, desenlazan nuestro destino. Tu risa, caritativo teatro que alza su telón para consolar a mi tristeza o quizás, solamente la transitoria locura exprimida de esa copa de vino... es todo tan absurdo ya. En mi cabeza se suceden los momentos en que con tu dulzura me inundabas, los recuerdos.. y busco tus ojos, intentano ver un eco de tristeza en ellos, pero no... Tus ojos ya no estan, se han ido, no los reconozco, te siento extraña. En la noche, entre besos robados, nos separamos, anhelo el calor de la copa de vino que no bebí y a cambio me llevo su sabor en tus besos. En silencio me alejo para siempre de Ti, mientras el eco de tu risa en la noche, danza en mi cabeza y llena mi corazón de vacío.
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